La verificación del origen de los vehículos importados vuelve a situarse en el centro del debate sobre las condiciones de competencia en el mercado automotriz dominicano. La Asociación de Concesionarios y Fabricantes de Vehículos (ACOFAVE) ha solicitado a la Dirección General de Aduanas (DGA) reforzar los controles aplicados a las unidades que solicitan beneficios arancelarios al amparo del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA).
La organización considera que determinar si un automóvil cumple las condiciones para recibir preferencias arancelarias requiere algo más que consultar su número de identificación vehicular (VIN). A su juicio, es necesario contar con documentación adicional que permita demostrar el cumplimiento de las reglas de origen, especialmente en el caso de los vehículos usados.
La comprobación del origen y los requisitos del DR-CAFTA
El DR-CAFTA establece requisitos de origen para determinar qué mercancías pueden beneficiarse de las preferencias arancelarias contempladas en el acuerdo. En el caso de los vehículos, el cumplimiento de las condiciones de contenido regional debe acreditarse mediante los criterios y métodos de cálculo correspondientes.
ACOFAVE señala que el número de chasis permite identificar determinadas características de fabricación de un vehículo, pero no constituye por sí solo una prueba suficiente de que cumple todos los requisitos necesarios para recibir el tratamiento arancelario preferencial.
La dificultad puede ser mayor con las unidades usadas adquiridas en Estados Unidos, cuyos expedientes de fabricación, antecedentes y documentos comerciales no siempre están disponibles para los importadores. Esta situación, según la asociación, hace necesario establecer mecanismos complementarios de verificación.
Los mecanismos que propone ACOFAVE
Para mejorar los controles, la organización considera que la Dirección General de Aduanas debe aprovechar plenamente las herramientas de verificación previstas en el acuerdo comercial.
Entre los mecanismos que plantea figuran los siguientes:
Certificaciones de los fabricantes: Documentos emitidos por las compañías automotrices que permitan acreditar información relevante sobre la fabricación y el origen de los vehículos.
Intercambio de información con autoridades estadounidenses: Mayor cooperación institucional para acceder a registros y datos que faciliten la comprobación de los requisitos de origen.
Informes de títulos en el país de procedencia: Documentación que aporte información adicional sobre el historial y los antecedentes de los vehículos importados.
ACOFAVE considera que estas herramientas deben aplicarse mediante criterios técnicos uniformes y procedimientos transparentes, evitando que los controles se conviertan en obstáculos injustificados para el comercio legítimo.
Impacto en el mercado automotriz dominicano
La discusión tiene implicaciones que van más allá de los trámites aduaneros. La forma en que se comprueba el origen de los vehículos puede influir en las condiciones de importación, la competencia entre empresas y la aplicación de los beneficios fiscales establecidos por el DR-CAFTA.
Según ACOFAVE, exigir un estándar de documentación consistente para todos los importadores contribuiría a evitar que vehículos que no acrediten los requisitos correspondientes reciban preferencias arancelarias.
La asociación también relaciona una mayor rigurosidad documental con la protección de los ingresos fiscales, la transparencia comercial y la seguridad de los consumidores. Disponer de información más completa sobre los antecedentes de los automóviles puede facilitar una evaluación más informada durante el proceso de compra.
ACOFAVE ofrece colaborar con las autoridades
La organización sostiene que las preferencias arancelarias deben concederse exclusivamente a los vehículos que demuestren cumplir las reglas de origen establecidas en el acuerdo comercial.
En ese sentido, reiteró su disposición de colaborar con la Dirección General de Aduanas y las demás instituciones competentes para desarrollar procedimientos que permitan fortalecer la supervisión sin perjudicar las operaciones de importación que cumplen con la normativa.
El planteamiento busca contribuir a un mercado automotriz dominicano con reglas más transparentes y condiciones de competencia uniformes, en el que los beneficios del DR-CAFTA se apliquen conforme a los requisitos establecidos y se protejan tanto la recaudación pública como los intereses de los consumidores.

